8.3 LEE EL CAPÍTULO

Precepto 8: No asesines

8. NO ASESINES.1

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La mayoría de los pueblos, desde las épocas más remotas hasta el presente, han prohibido el asesinato y lo han castigado severamente. Algunas veces esto se ha ampliado para decir: “No matarás”, pero en una traducción posterior de la misma obra se ha encontrado que decía: “No asesinarás”.

Hay una gran diferencia entre estas dos palabras: “matar” y “asesinar”. Una prohibición de todo acto de matar excluiría la defensa propia; tendería a hacer ilegal el matar una serpiente que se enroscara para atacar al bebé; pondría a un pueblo entero a dieta de vegetales. Estoy seguro de que puedes ver muchos ejemplos de las dificultades suscitadas por una prohibición de todo acto de matar.

“Asesinar” es algo totalmente distinto. Por definición, significa: “La acción de que un ser humano mate ilegalmente a otro ser humano (o a más), especialmente con premeditación”. Uno puede ver fácilmente que en esta era de armas violentas, el asesinato sería demasiado fácil. Uno no podría existir en una sociedad donde uno mismo, su familia o sus amigos, estuvieran a merced de personas que anduvieran por ahí quitando vidas indiferentemente.

El asesinato tiene con razón la mayor prioridad en la prevención y represalia sociales.

El estúpido, el malévolo y el demente tratan de resolver sus problemas reales o imaginarios con el asesinato. Y es sabido que lo hacen sin razón alguna.

Respalda cualquier programa probadamente efectivo que maneje esta amenaza para la Humanidad, y promuévelo. Tu propia supervivencia podría depender de él.

El camino a la felicidad
no incluye el asesinato
ni que tus amigos, tu familia, ni tú mismo
seáis asesinados.

  1. 1. asesinar: acción de matar a una (o más) personas ilegalmente, en especial con premeditación (con la intención de llevar a cabo la acción antes de llevarla a cabo).