Capacitando a las Jóvenes de Soweto
Crecer como una joven en Sudáfrica conlleva verdaderos desafíos. Hay un alto índice de embarazos adolescentes, con una de cada siete madres que todavía son adolescentes, y un desempleo juvenil significativo, que alcanzó el 46,1 por ciento en 2025.
Ahí es donde intervinieron los voluntarios de El Camino a la Felicidad Sudáfrica, proporcionando a las jóvenes una guía moral práctica para ayudarlas a mantenerse en el buen camino. En un panel de capacitación para mujeres jóvenes en Soweto, el equipo llegó a docenas de estudiantes. Cada una recibió un librito de El Camino a la Felicidad. También vieron varios anuncios de servicio público (PSAs) que representaban vívidamente cada precepto a través de situaciones de la vida real.
Estos incluían el Precepto 1, “Cuida de Ti Mismo”, y el Precepto 17, “Sé Competente”, enseñando a las jóvenes cómo cuidar de su salud, estudiar eficazmente y practicar sus destrezas hasta dominarlas.
Como escribió L. Ronald Hubbard en el Epílogo del libro: “Uno se puede sentir a veces como una hoja arremolinándose con el viento a lo largo de una calle abandonada; uno puede sentirse como un grano de arena atascado en algún lugar. Pero nadie ha dicho que la vida fuera una cosa calmada y ordenada: no lo es. Uno no es una hoja mustia y ajada, no es un grano de arena: uno puede, en mayor o menor medida, trazar el curso de su camino y seguirlo”.
Con el conocimiento y la orientación obtenidos del seminario, estas jóvenes se fueron equipadas para hacer exactamente eso: trazar su propio rumbo y recorrer un camino estable hacia la felicidad.
REALMENTE QUEREMOS saber DE TI
CALIFORNIA, EE. UU.
“Mi mujer y yo administramos un edificio de apartamentos, y un inquilino en particular estaba causando muchos problemas. Una tarde, su hermana me llamó porque él no contestaba el teléfono. Fui a su apartamento y lo encontré tirado en la cama. Estaba delgado, pálido y parecía muerto. La ambulancia se lo llevó al hospital. Llamé a la hermana y le di dos copias de El Camino a la Felicidad. Mi mujer le indicó que repasara con él secciones del libro a diario. Dos semanas después, él regresó a casa y estaba radiante cuando me vio. Dijo: ‘Dejé de consumir drogas y alcohol. ¡Mira mi estómago! Estoy comiendo y bebiendo zumos. Leo el libro feliz todos los días. He cambiado de opinión. Ya no quiero morir’”.
ITALIA
“Hoy volví a un lugar donde hay un hombre con el que había hablado antes sobre el librito. Él creía que esta sociedad era muy negativa e irredimible, y que los jóvenes no actuaban de manera lógica y sensata. Le pregunté qué estaba mal con esta sociedad. Empezó a enumerar cosas como que los jóvenes no respetan a sus padres y no se cuidan a sí mismos. Por cada afirmación, encontré un precepto que daba la solución exacta al problema que él estaba describiendo. En ese momento, me dijo entusiasmado que el librito ahora era real para él y que lo leería de nuevo, pero con una perspectiva diferente”.
GUATEMALA
“He compartido el programa no solo con mis estudiantes universitarios, sino también en un centro de detención juvenil. El programa me motiva continuamente a aprender más, a compartirlo ampliamente y a practicar sus principios con otros. El programa ha fortalecido mi misión de compartir el mensaje de vida y coexistencia pacífica. También enriquece mis cursos universitarios. Me encantaría participar para fortalecer aún más el mensaje del programa. Gracias por vuestro apoyo. Que Dios continúe multiplicando sus bendiciones en vuestras vidas”.
HECHOS
45 AÑOS DE FELICIDAD
El Camino a la Felicidad: 45 años en retrospectiva
144 000 000
LIBRITOS
distribuidos internacionalmente
194
NACIONES
alcanzadas en todo el mundo
119
IDIOMAS
en los que se ha traducido el librito El Camino a la Felicidad
270 000 000
PERSONAS ALCANZADAS
en todo el mundo con El Camino a la Felicidad
1 800 000
LECCIONES DE CURSO
completadas en el curso online El Camino a la Felicidad
DA EL REGALO
DE LA FELICIDAD
Cada uno de los preceptos de El Camino a la Felicidad se basa en la realidad de que la supervivencia de uno depende de la supervivencia de los demás y de que, sin la supervivencia de los demás, no se puede alcanzar ninguna alegría ni ninguna felicidad.
L. Ronald Hubbard declaró: “Si uno no se sale de los bordes del camino, no puede equivocarse mucho. El verdadero entusiasmo, felicidad y gozo vienen de otras cosas, no de vidas destrozadas.
“Si puedes hacer que otros sigan el camino, tú mismo serás lo suficientemente libre para darte una oportunidad de descubrir lo que es la verdadera felicidad”.
Por lo tanto, ofrecemos paquetes de 12 libritos de El Camino a la Felicidad para que puedas leer el librito tú mismo y dar copias a aquellos cuya felicidad te importa.